‘Traduttore, traditore’

Recurrir a la IA para la traducción literaria es como decir a un robot que interprete a Chopin al piano

‘Traduttore, traditore’
El conocido y hasta popular aforismo italiano traduttore, traditore deja claro que toda traducción es una versión en realidad imposible de una lengua a otra. La romántica idea, Herder mediante, de que la lengua nos define y nos configura, así que cualquier traducción es una traición, una interpretación. Por el camino desaparece la supuesta esencia de una forma única de ver y entender el mundo. Cada lengua, en suma, configura un cosmos distinto, es hija de una determinada cosmovisión que es, por definición, intraducible. Y sin embargo, aunque se pierdan tal vez matices, la traducción forma parte de nuestras vidas y hace avanzar este planeta diverso y de múltiples lenguas.

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