¡Si son cuatro gotas!

No fue Una noche en la ópera, pero se le pareció: una Es-Alert pavorosa en los móviles justo al empezar el partido –¡cuatro gotas!, se dijeron los espectadores en lugar de irse a casa por precaución, civismo y responsabilidad–, homenaje con familia al empleado modélico –el delegado Carles Naval–, balones desinflados, defensa cántabro perpetra dos penaltis, lesión de Joan Garcia fuera del terreno de juego, genialidad del impagable Szczseny –¡homenaje ya!– amago de apagón del alumbrado del Camp Nou...Seguir leyendo...

¡Si son cuatro gotas!
No fue Una noche en la ópera, pero se le pareció: una Es-Alert pavorosa en los móviles justo al empezar el partido –¡cuatro gotas!, se dijeron los espectadores en lugar de irse a casa por precaución, civismo y responsabilidad–, homenaje con familia al empleado modélico –el delegado Carles Naval–, balones desinflados, defensa cántabro perpetra dos penaltis, lesión de Joan Garcia fuera del terreno de juego, genialidad del impagable Szczseny –¡homenaje ya!– amago de apagón del alumbrado del Camp Nou...

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