Del Caballo al Cangrejo

Para Washington, un acuerdo imperfecto en Cuba resulta más atractivo que una victoria caótica

Del Caballo al Cangrejo
Un gorila de espuma, una figura de Marilyn de cartón y una placa del Che. Estos tres objetos me han acompañado en todas las –muchas– casas donde he vivido. Creo que la placa del Che me la regaló mi padre. Durante años, Cuba ocupó tiempo, discusiones, lecturas… convivía con mi generación y la de mis padres. En cambio, si hoy les hablo a mis hijos del comandante pensarán en mil cosas antes de llegar a Fidel. Si es que llegan.

Seguir leyendo...