Arde Troya

El caballo está dentro de nuestros muros y viene preñado de sangre y fuego

Arde Troya
Todavía arden, sí, las llamas que consumieron Troya. Para Borges, la historia más antigua de la humanidad, el relato primigenio, es la de una ciudad o fortaleza sitiada, defendida por unos valientes que saben que su final es ineluctable. Los defensores luchan sabiendo que perecerán por el fuego y el hierro. Y entre los sitiadores los hay que también saben que morirán, como Aquiles, sin alcanzar la victoria. La guerra de Troya deja siempre una sombra de tristeza y melancolía.

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